viernes, 24 de julio de 2009

la in-so-por-ta-ble levedad hormonal.

Hace dos días que Ania está in-so-por-ta-ble. Se comporta como si su objetivo en la vida fuera jodernos la madre a todos los que con ella vivimos.
El otro día daddy tuvo un invitado antiquísimo en años, brutísimo en mañas y aburridísimo en vida. El Monseñor (MONSE-ñor). Con mil cirugías encima, la bendición del Papa Juan Pablo II sobre su frente (eran íntimos, cuenta) y todos los años del mundo, entraba campante a mi casa a paso de parkinsoniano (pasito-a-pasito-pasito-a-pasito) cuando al encuentro sale Ania alborotando la casa; felizmente el MONSE-ñor es de confianza y tiene 3 pastores alemanes y toda la experiencia del mundo en criar perros grandes y felizmente también que pude interceptar a Ania, sino ahí no más quedaba el pobre Monseñor por más bendición del Papa Juan Pablo II.
No contenta con casi matar a un invitado, Ania ladró, luchó por soltarse, me mordió, mordió el pantalón de mi padre, el del Monseñor, a mi de nuevo, meó, ladró y meó más.
Ay pero cómo luchó esta PERRA para safarse y matar a nuestro comensal. Gané yo afortunadamente y Ania fue castigada: al calabozo de la azotea. Meó todo el camino al tercer piso, me mordió como 2 veces más, se me escapó mínimo una y una vez enjaulada rompió una mesa, se bajó una caja de documentos viejos (guardados por cachibachería y precausión), ladró todo el almuerzo directito al comedor, y si no meó fue porque nadie la estaba mirando.
En todo el día no obedeció ni una pizca, no paró de corretear como electrocutada por todo el chalecito, no paró de mear cada que se le reprendía.
Yo dije: ah, no algo le pasa a la nena; entonces la llevé al veterinario, porque verdaderamente, esta perra está más loca que una mujer en pleno PMS. Y esque la nena estaba con la regla.
El dr-veterinario me explicó que los cambios hormonales son similares en humanos y animales y como buena tormenta, causa estragos.
Dicho esto, mi novio, quien había luchado medianamente con Ania todo el trayecto al doctor y no había dicho mayor cosa ni había expresado mayores quejas acerca del comportamiento errante de la niña, cerró la sesión con:
VES? (aludiendo a MIS hormonas con sus consecuentes estragos mensuales).


1 comentario:

Andrea dijo...

me encantan TOOOODAS tus entradas, sigue escribiendo :)