martes, 15 de septiembre de 2009

los residentes.


Esta es una burda copia de un mail que me llegó. El autor se llama Jorge Reategui. Está un poco modificado por mi, sorry Jorge Reategui.
Clasificación de los residentes de Medicina:
  • El Residente de MEDICINA INTERNA. Estas son personas que eligieron medicina "por amor al arte y a la humanidad". De otra manera no se entiende que elijan la especialidad más jodida de la profesión; la peor remunerada también. Van por los pasillos en grupos de 10 y todos con cara de susto, siempre detrás de un médico asistente o residente superior que los inicia en el arte de la especialidad. Este arte los lleva a ser simple y llanamente un Derivólogo: el paciente llega, es atendido por el internista, quien en el mejor de los casos, hará el diagnostico pertinente y lo derivará al especialista. Cada paciente es una maravilla! Le estudian hasta los granos del poto y para ellos es tan importante un hongo en una uña como un accidente cerebro-vascular. Si por ellos fuera, el paciente se quedaría a vivir en hospitalización. Sin importar si entró por neumonía severa o por caspa, ellos solicitan: hemograma, examen de orina, urea, creatinina, glicemia, perfil hepático, tiempo de coagulación y sangría, perfil lipídico , espermatograma, papanicolaou, virología para Hepatitis, HIV, VDRL, PCR, RMN cerebral, potenciales evocados, urocultivo, hemocultivo, cultivo de esputo, de heces, de mugre infra-ungueal... en fin, una batería de examenes que, de no ser frenados a tiempo por descompensación del paciente o porque solicitan el alta voluntaria, harían colapsar la economía del nosocomio. Eso si... que no les llege paciente crítico o un poquito complicado... se desespeeeeeran!!! Se les obnubila la razón y parece que la adrenalina les hace olvidar que son médicos y deben estar preparados para CUALQUIER contingencia, desde una alergia hasta un infarto agudo de miocardio. El paciente por lo general se les complica y termina en terapia intensiva, porque mientras ellos estaban haciendo ciencia y debatiendo sobre el proteínograma electroforetico que le pidieron porque tenía tos, a éste se le atravesó un moco en el bronquio y terminó haciendo paro respiratorio el pobre. Se la pasan jodiendo a los cirujanos ya que son ELLOS quienes saben todo lo que hay que saber de medicina, el “Harrison” lo conocen al revés y al derecho (para terminar recetando lo de siempre) y se enojan mucho cuando recuerdan que el cirujano gana mil veces más. La mitocondria es su amiga, sus elucubraciones y masturbaciones mentales los hace sentir paridos por Zeus y cocidos a mano por Cristo. Nunca por un cirujano eso si.
  • El Residente de CIRUGIA. Médico que camina por la vida con el mandil siempre planchado, abotonado; debajo de esta insigne bata blanca, yace elegante un polo Tommy Hilfiger sport con cuello o en su defecto, en aquellos con aire de futuro jefe, camisa y corbata. Llegan detrás de su dios: el jefe de Cirugía, quien los escolta con cara de asqueroso y preguntón. El miedo que tienen estas pobres criaturas a sus superiores es indescriptible. Los jefes interrumpen el cambio de guardia, se meten a cualquier en la habitación "para ver" la historia de un paciente, los llaman mientras comen, mientras duermen o mientras cagan para preguntarles el resultado del examen de orina del paciente de la cama tal o si fulano o mengano sangró por el recto en el post-operatorio. Al residente de cirugía no le hablas de electrocardiograma o gasometría, simplemente le preguntas si lo que les traes es factible de operar SI o NO. Te escuchan cuando les interconsultas para un paciente pero sólo captan bla bla bla bla hasta que llegas al punto y les dices TIENES QUE OPERARLO entonces dicen aaaaaa y ponen manos a la obra. Son ampliamente conocidos por cuanto trasero deambula por el hospital; andan con todas y con ninguna, las novias son un mito urbano y siempre están dispuestos para cuanta fiesta se presenta, así estén de guardia.
  • Residente de TRAUMATOLOGIA. Este se equivocó de profesión. Lo que pasa es que quería ser carpintero pero eso no era nice, entonces se hizo médico y ahora es una persona de bien. Nadie sabe bien cómo son... principalmente porque nunca se les ve. Van del quirófano a la habitación y de la habitación al quirófano, serrucho y taladro en mano. Desde chiquitos aprenden el arte de la evasión y tienden a desaparecer cuando los necesitas. Cuando vienen, osea, cuando se te hace el milagrito, vienen de a dos. Siempre. Por lo general caminan lento, con andar despreocupado y siempre asomando alguna mancha de yeso en su indumentaria, nunca limpia, nunca planchada. Miran al paciente como con asco... lo único que importa es la estructura ósea del mismo. Huesos. Si que saben de huesos. Pero sólo de huesos.
  • El Residente de GINECO-OBSTETRICIA. Epidemiológicamente en su mayoría mujeres. Son casi inconfundibles, siempre peinadas, maquilladas, con aritos pequeños colgando de las orejas, manicure francesa en los pies y huelen a perfume; manos delicadas, andar elegante y vocecita aguda (pero no chillona) que es ideal para calmar a una mujer que está haciendo más fuerza que un levantador de pesas en plenas Olimpiadas y está gritando como un chancho mientras intenta expulsar un hijo por un canal anatómico estrecho. Se les ve poco por el servicio de Terapia Intensiva (esto habla bien de ellas) y esque son las matronas de la profesión. Sorprendentemente, cuando las llamas, vienen. Suturar es pérdida de tiempo, mientras se afronte no hay problema, el chiste es terminar la cesárea en 20 minutos o menos. El recién nacido, en todo caso, es problema del chupaflemas (pediatra o interno). El colon es un ente desconocido y cuando se lesiona dicen igualito que el buen Bart Simpson: "yo no fui". Los uréteres son esas cosas que a veces cortan en las histerectomías y de los que alguna vez escucharon en su clase de anatomía. Para graduarse solo deben responder una pregunta: si el bebe no sale por abajo, sale por... todas en coro: POR ARRIBA!!!
  • El Residente de MEDICINA INTENSIVA. Mal carácter de nacimiento e impaciente por naturaleza. Estadísticamente cualquier médico que pueda esperar más de 15 minutos la llegada de una pizza solicitada por teléfono NO puede ser intensivista. Vive dentro de la unidad cerrada, por lo que no tiene idea dónde esta el laboratorio, cómo llegar a Rayos X, a sala de operaciones, etc. Sólo conoce a los colegas que visitan la UCI (unidad de cuidados intensivos) y para ellos, nadie más trabaja en el hospital. Es un ermitaño y no habla mucho: el 90% de sus pacientes están inconcientes e intubados. Para un Intensivista no hay mayor pesadilla que tener que conversar. Detesta a los familiares, detesta a los interconsultores, detesta que le invadan la habitación, detesta que los llamen por teléfono, detesta las largas e interminables presentaciones de pacientes que les hacen los clínicos. Detesta todo. Desde sus inicios aprenden a decir: "NO HAY CAMA" y los más habladores aprenden también a decir "el paciente no tiene criterios de UCI". Este personaje vive a los saltos, no para nunca, como si tuviese algo incrustado en el trasero. Camina siempre rapidito, siempre está dando órdenes, todos poseen una excelente voz para gritar ( y si no la tienen, en 4 años la generan). El intensivista macho es sobrio, de pocas palabras, mira a los residentes de otras especialidades por encima del hombro y es mucho más prolijos que las mujeres, más femenino también. Estos no arman escándalos. Las hembras en cambio... son desabridas de nacimiento, no se pintan, apenas si se peinan, granputean, se pelean con todo el mundo y si te tienen que pegar, te pegan. Que no ganen confianza porque después se están tirando pedos en tu cara. No se hacen drama por el qué dirán, no tienen tiempo de histeriquear. Son las únicas residentes que pueden defecar en baño ajeno sin problemas, tampoco hay drama en anunciar el evento a viva voz, para no ser molestadas, mientras se llevan para escribir una historia clínica al baño y no perder tiempo haciendo caca. Son poco delicadas. Lenguaje como: “no me jodas” o “ qué haces idiota”, “anda lávate el culo”, "vete a la mierda" entre otras, son frases comunes en boca de una típica intensivista que tiene guardias muy seguido. En esta especialidad, las únicas mujeres, son los hombres.
  • El Residente de ANESTESIOLOGIA. Relajado y tranquilo, con un aura de paz que a veces contagia. Aunque sea un pobre residente de primer año y gane 800 soles al mes, ya tiene cara de vivir en La Planicie y ganar un billetón. Los ves siempre llegar tranquilos, como si en lugar de una cirugía, salieran de una clase de yoga. No transpiran, no corren ni elevan el tono de voz. Llegan ambuceando al paciente, te miran y te explican en 3 palabras todo su trabajo de una cirugía que duró 6 horas con un simple "todo salió bien". Si te quedas mirándolos pueden agregar "le puse un Fentanilo para que le dure un poco más la analgesia" y se te quedan mirando. Si a pesar de tan minuciosa explicación se te ocurre preguntarles algo más, suspiran y con absoluta condescendencia, agregan para tu tranquilidad "estuvo estable toda la cirugía"... y se te quedan mirando. A esas alturas uno no necesita más explicaciones. Simplemente agarras desesperado la historia clínica para leer qué miércoles acaba de ingresar a tu servicio. Son los encargados de amenizar el quirófano y se especializan en oldies de los 70's, 80's y algunas actuales que por equivocación traen en el iPod. Terminando la cirugía muchas veces hay que despertarlo, como para ver qué pasó con el paciente, no? Todas las señoras gordas o mayores de edad son madres. Por ejemplo a ver MADRE o acomodese bien MADRECITA. Y luego se duermen.
  • El residente de NEUROLOGIA. Suele ser una especie de híbrido. Una especie de clínico-neurocirujano-teoricista. Les llega un paciente neurológico y en automático empiezan a esgrimir los más descabellados diagnósticos. Esque nunca es sencillo. Pasan 1 hora y 40 minutos viendo un paciente; cuando salen, les preguntas con ansiedad entonces, qué es lo que tiene! a lo que responden apacible y meditabundamente no se. Cuando los apuras con un diagnóstico presuntivo para un paciente con cefalea (dolor de cabeza) te saltan con unos diagnósticos que parecen sacados de un libro de Sci-Fi. No sabes si te están hablando de una patología neurológica o de OVNIs; cuando terminas de escucharlos y no entendiste ni papa, les preguntas y qué es eso? entonces ahí empiezan: bueno, esta patología es propia de una alteración de las vías espino-tálamo-piramidales, que desencadena un fenómeno de divergencia entre la alternancia ponto-cerebelosa y el núcleo subtalámico, lo cual se suele dar en enfermedades degenerativas de los núcleos pontinos cuando la sustancia nigra bla bla bla bla.... Son gente tan complicada como el cerebro humano.
  • El Residente de PEDIATRIA. Si es mujercita, es toda una lady. La señorita porta un impecable atuendo, habla con voz de locutora de radio, lleva su típico mini-estetoscopio rosado o fúxia con un osito prendido de la manguera. Usa chaquetas de colores claros con flores, pajaritos, ositos y abejitas. Un primor! Habla despacito, no se altera, siempre sonrie y vive con la frasecita si mamita? grabada a fuego en la punta de la lengua. Si es hombrecito: es BIEN delicado, bien peinadito, parece que se corta el pelo todos los días en la peluquería, chaqueta im-pe-ca-ble y también mini-estetoscopio pero sin osito esta vez. Voz delicada, gestos delicados, se sienta delicadamente. Es el hombre ideal. Hombre fino, pulcro, más que afeitado parece depilado y siempre huele a colonia. No es un médico, es un modelo de pasarela.
  • El Residente de DERMATOLOGIA. Ella: le dio flojera estudiar medicina interna y quiere criar a sus hijos. Y esque con Derma no hay problema, si la piel se moja, la secas; si está seca, la mojas; si no tienes ni idea, das corticoide y se acabó el problema. Todas las ronchas son hongos hasta demostrar lo contrario. El: la cara impecable, tersa como poto de bebé, camina con el trasero apretadito y se sabe todas las combinaciones de cremas para todo tipo de manchas de la piel. TODAS.
  • El Residente de OFTALMOLOGIA. Si no es ojo, no existe y no hay nada que un par de anteojos no pueda solucionar. Pueden ver una sutura 11-0 sin problemas. FACO + LIO es lo único que saben y lo balbucean hasta dormidos. Pero eso sí URGENCIAS? Qué es eso! Ellos no se estresan, total, el ojo aguanta 24 horas, no se cae. Solo el Neurólogo y el Oftalmólogo tienen trato con dios.
Fue largo. Si lo leiste todo, espero que te haya entretenido. Si no lo hizo, sorry, chato, así es la vida.

5 comentarios:

Cioara Andrei dijo...

Foarte interesat subiectul postat de tine, m-am uitat pe blogul tau si imi place ce am vazu am sa mai revin cu siguranta.
O zi buna!

sathya dijo...

guat?

ROSIO JUNIOR dijo...

Hola Sathya:
Buén artículo, describe muy bien el complejo mundo de un Hospital y esos señoritos y señoritas de bata blanca que habitan en el...a causa de un problema de anemia aplasica con la que nací (y ya superada), durante años estube visitando hospitales, principamente La Paz de Madrid, seguro que te suena...por eso conozco un poco este mundo tan peculiar...medicos jugando a ser dios,divertidos, serios, tristes, incompetentes, soberbios etc etc...aunque hay un mundo paralelo al de los medicos ( y doctoras)...el de las enfermeras..se por experiencia que una enfermera veterana y experimentada , en ocasiones sabe mas, que un "medico-dios"...y si este lleva un polo de Tommy Hilfiger sport ya ni te cuento...por cierto, quizas el residente de anestesiologia está siempre tan relajado y tranquilo, porque le gusta probar un poco de su propia medicina, la que administra en los quirófanos a los pacientes ¿¿¿no crees??
Bueno pues ya me despido, un saludo desde el otro lado del inmenso Mar:
ROSIO JUNIOR

MiguelSEA dijo...

demasiado cague de risa... malditos UCIs... tienen que tener 20 años sin comorbilidades y con faringitis nada mas...

RUBDATER dijo...

lo maximo, me alegraste el dia, encima que hasta ahora no puedo enmpezar a operar, que cague de risa. Bien, Jorge y tú.