lunes, 5 de octubre de 2009

el taller de Ali.


Ali era multifuncional. Te enseñaba lo que fuera necesario. Mamá E la conoció por una amiga a quien le enseñaba a tocar piano. Justo me habían regalado un órgano eléctrico medio cagón hacía poquitísimo y para no perder tanto el tiempo en vanalidades (lease: televisión, más televisión y un tazón de canchita inmenso di-a-rio) Ali entró en mi vida.
Por esas épocas, LM había vivido al lado de mi casa toda su vida y mamá E la secuestraba cada que me metía en clases de algo-para-no-perder-el-tiempo para que no me aburra y no proteste. Sobre todo para que no proteste.
Las clases comenzaron de a dos, con mi órgano único y Ali compartida. Además se agregó la clase de lenguaje y concentración, de la cual LM huyó como huye un gas del colon, pero siempre se aparecía justo a las finales de la clase para jugar Barbies o conversar con Ali que era un amooooor.
Ali se dio cuenta entonces que siendo tan versátil como era, podía sacarle el jugo a sus dotes de docente y abrió: El Taller de Artes Plásticas de Ali. Consistía en ir todos los sábados en la mañana de 9 a 12 a jugar con las témperas, las acuarelas, el carboncillo y el Super Nintendo de Jorge, hermano de Ali.
Pasábamos las mañanas pintándonos más las caras y la ropa que la cartulina, cagándonos de risa y comiendo el pancito tostado con mantequilla que Ali ofrecía como entremés entre obra de arte y obra de arte.
Cómo nos divertíamos! La mamá de M se enteró del asunto y M acudió presta al Taller de Artes Plásticas de Ali una mañana y nos divertimos un montón. Su hermana Adrianita también iba, bien mocosa, bien llorona también, no le gustaba que la miraran comer, siempre lloraba si alguien la veía comer.
También estaba Pochi. Pochi era un perro chusco, meón, que se la pasaba cochino porque le encantaba revolcarse en la tierra y a veces en las acuarelas. Un día en "clase de cocina" intentamos preparar arroz con leche, sin haber cocinado el arroz primero... un desastre, fue tan terrible que se lo dimos a Pochi. Ni Pochi se lo comió. Ay pero cómo nos divertíamos!
Otro día, nos quedamos pasadas las 12 para ver "Brujas" (una película antiquísima con Angelica Houston que era bruja y las brujas secuestraban niños y los metían en los cuadros para que vivieran ahí) y fue nuestro primer feild trip sin haber salido siquiera de la casa.
Más adelante nos aventuramos al cine Alcazar (mucho antes de que fuera CinePlanet) a ver Babe: el Puerquito Valiente, seguido por Casper y finalmente Outbreak.
Incluso fuimos al parque de las leyendas. Lo que no me acuerdo fue cómo llegamos, porque nadie tenía carro y Ali, si bien hacía de todo, "de todo" no incluía manejar. Qué problema!
El Taller de Artes Plásticas de Ali creció. Se incluyeron clases de piano y batería, de cerámica, de actuación, había más "profesoras" y Ali se estaba haciendo millonaria! Bien buena era Ali.
Cuando mis notas del cole se estrellaron por los suelos el Taller de Artes Plásticas de Ali desapareció. Ya nada era lo mismo y Ali volvió a las clases vespertinas en casa con los libros de lenguaje y los stickers de Garfield para cuando algo (por fin) me salía bien.
Al final Ali dejó de ir para eso también y solo nos visitaba esporádicamente para conversar de la vida y de Oscar Carrillo porque ahora resultaba que estaba metida en una producción de teatro producida por este patín que era un churro en nuestra adolescencia y que ahora que lo he visto en no se qué obra de teatro es un viejo decrépito espantoso. Pero bueh, era un buen tópico de conversación.
Mamá E murió justo en el santo de Ali y una vez dada la noticia no la volví a ver. LM se mudó y el Taller de Artes Plásticas de Ali quedó enterrado en el pasado silencioso.
Ahora Ali anda por España creo. Me queda nada más el recuerdo de esa época tan pero tan divertida. Te lo juro, no sabes cómo nos divertiamos!

2 comentarios:

Melisa Marin dijo...

alica,ahora tan espanola,ni pensar ke habia una vez un perrito sonajero....

sathya dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.