viernes, 16 de octubre de 2009

la del 110.

La gente cambia.
Cuando era chiquita y sin hermanos, quien me sacaba de los apuros de estar sola era Lorena.
Lorena nació 5 meses después que yo y creció en la casa 110 de mi condominio. Como su casa es mi casa y siempre de acuerdo al día, Lorena se la pasaba metida de 9 de la mañana a 9 de la noche en el tercer piso de mi casa donde el ambiente completo era una mansión Barbie; o de lo contrario era yo la metida en su casa jugando Nintendo (a secas) en la tele de la cocina hasta las 8 de la noche porque más tarde no me dejaban tampoco.
De niñas jugábamos a todo. A las escondidas, a las chapadas, mata-gente, 7 pecados, montábamos bicicleta alrededor del estacionamiento que no tenía más de 50 metros cuadrados y un día mi bicicleta se partió por la mitad, mientras saltaba sobre unos fierros de construcción que estaban regados en el suelo. Me reí de la boca-pa-fuera y me fui corriendo a mi casa a llorar la vida porque me había quedado sin bicicleta. La burla afuera fue general y duró horas, que yo pasé viendo tele y comiendo canchita seguramente, para olvidarme del asunto.
Luego nos compramos patines, de esos negros con los pazadores y las ruedas de plástico fosforecentes que sonaban como un monta-carga y los vecinos salían a callarnos cuando eran más de las 8 de la noche y seguíamos rechinando en el patio de la vecindad.
Todavía estaba la señora Cristina (QPD) en el 105 que siempre salía a gritarnos porque la pelota había chocado con la puerta de su casa o porque había una huella de zapato en su vereda y mi mamá Elva salía cardiópata y disnéica a defendernos de la cruel mujer amargada que murió hace unos años de cáncer metastásico en el cerebro la pobre.
Y Lorena y yo siempre nos peleábamos de chamacas. Siempre. Y cuando ella me decía perdóname, escondía una sonrisa malévola entre los dientes, me abrazaba y me jalaba el pelo por atrás y luego se iba corriendo y yo iba a acusarle a mi mama y se armaba un bolondrón en la quinta.Pero al final del día siempre la que había tenido la culpa mandaba una notita debajo de la puerta de la otra que decía perdoname quieres ser mia miga denuebo? con un cuadradito para marcar si o no y siempre marcábamos si y poníamos algo como esta biem te perdono y saz, debajo de la puerta y no nos veíamos hasta el día siguiente que era como si nada hubiera pasado.
Un día, ya mayorcita, fui a su casa con una caja de cassett que contenía dos cigarros Hamilton y un encendedor. Fue en el cuarto de su hermana mayor Melisa que Lorena fumó, se atoró y se volvió eventualmente más adicta que yo al cigarro. Luego fuimos a su cuarto para ver a Carlos Agusto (Charlie-August) que ya había llegado a su casa y estaba justo parado en su ventana. O sino pusimos Beatles a todo volumen en su cuarto y chillamos mil canciones o sino conversamos de Sly. Ya no me acuerdo qué fue lo que hicimos ese día del cigarro, pero nos encantaba hablar de Sly. Era un cuento inventado por mi futuring Sylvester Stallone y Jason-cito.
A veces nos recitábamos algún capítulo de Sly sentadas en la sala de mi casa comiendo el postre triple de Betty Crocker (que ya no existe pero era peligrosamente rico!!!) o canchita con pudin de chocolate. Era la época de los secretos y de los inventos más descabellados para sorprender a la otra. Pero éramos amigas de la vida y jurábamos a diario que nada ni nadie nos iba a separar.
Un 8 de Enero de 1998 Lorena se mudó a La Planicie. Intenté mantener ese lazo que nos unió durante tantísimos años pero con el enamorado y las fiestas y todo lo que ella tenía y yo no, la complicidad de 15 años se perdió un poco en el tiempo.
Jamás dejamos de ser amigas, eso si, mejores amigas FOR LIFE y aún ahora cada vez que nos juntamos de nuevo es como si nunca nos hubiésemos dejado de ver. Mi corazón es suyo.
Pero la gente cambia... conoce, explora... creo que solo yo tiendo a quedarme viviendo en el pasado... y con una nostalgia...

6 comentarios:

**Nora** dijo...

Ay!!! leo este post y me acuerdo de mi amigocha de la infancia... =P

Al igual que ustedes nos la pasabamos jugando todo el día, con decirte que mi madre pensaba que ya dormía y cerraba todo y yo todavía con mi amiga Ericka jajaja xD en fin...

El tiempo pasa...

RUBDATER dijo...

Jaja, interesante tu blog, escribes bien, ves, tenias tu gracia, te lo habia dicho antes.
Besos

Sil dijo...

Que tiernas! me encanto :)
Gracias por pasarte!
Saludos

Onix dijo...

me tierno, ya hubiera querido un mejor amigo asi. no tengo.
solo uno del colegio q me sabe tooodooo, y fue el primero q le conte q era gay.
no sera igual xq uno crece y se hace adulto y lo malogra todo :$

CAVA dijo...

Una verdadera y gran amistad.
Hermoso post.

un beso y un abrazo desde Mexico.

Jo. dijo...

Chola! ya visite tu blog, bonito este ultimo, espero que sigas asi, escribiendo y escribiendome... saludos