jueves, 24 de diciembre de 2009

xmas.

Bueno, finalmente llegó. La verdad es que este año estoy muuuucho menos grinchy que otras navidades, creo que es por la organización y también mi rendición total, qué le hago, no es que me hayan convencido pero pucha, una no puede estar luchando contra la corriente toda la vida no?
Usualmente, hacia el 21 o 22 de Diciembre empiezo a tornarme verde y me empieza a salir pelo por todo el cuerpo...


... empiezo a fruncir el entre-cejo, gruño a diestra y siniestra, en fin. Particularmente a eso de las 6 de la tarde del 24 soy un ogro total. Odio escuchar a los niñitos cantando villancicos afuera, me quiero arrancar las orejas cuando prendo la tele y escucho los aullidos de los toribianitos, se me caen todas las cosas, mi papá gruñe más porque no estoy ayudando a envolver regalos, odio envolver regalos, me mecho con mi padre, me mecho conmigo, me mecho con Papá Noel, con todo el mundo me mecho y me largo echando chispas-anti-navideñas por todo Lima.
Este año ha sido diferente. Este año me uní a la causa: desquesear a papá. Sigo odiando la noche-buena más que nada porque le dicen así: noche-buena (ay pero qué es esto por dios!!!). Además está el hecho que no creo ni en dios ni en el niñito dios ni mucho menos en el cuento de la "virgen" y el ángel porque o sea... tú me entiendes.
Bueno, la cosa es que pobre papá se pasa todo el 24 correteando por todas partes, comprando regalos a última hora, gastando eeeeeeeextraaaaaaaaaaa porque no sabe moderarse, pucha es hombre pues qué quieres que te diga. Habiendo entonces tomado la decisión de ser martir este año, organicé navidad desde el 1ro de Diciembre. Me cayó un poco mal el cambio de mes, hasta me puse nauseosa, migrañosa, gruñona, etc, etc, etc... pero verde no felizmente, inhibí la transición a grinch de la que soy presa anualmente y oye hija, me salió perfecto.
En la clínica organizamos lonchecito navideño que fue un éeeeexito, con unos panetones de beneficencia buenasos forrados en bolsas de tela que luego puedes usarlas para comprar el pan, reeeegio. Todos felices, gastamos una nada porque quitamos las canastas navideñas horrorosas que a papá le encantan y todo lindo.
Después, con 400 lucas de presupuesto le compré regalo a toditita mi familia, a la novia de papá y a su familia también, un éxito rotundo imagínate qué ganga!!! Y hoy no son ni las 12 del día y ya tengo los regalos envueltos y listos para partir, Enya bañada, ni me preocupo por la cena que para eso me hacen dar la vuelta al mundo repartiendo regalos a medio Perú y casa a la que llego, me ofrece mínimo galletitas con leche, estoy agotada pero me sobra el tiempo para echar una pestañita antes de amanecerme entre tradiciones y regalos, qué tal?
Feliz Navidad pues, para aquel que crea en dios y en la magia y en todas esas sonseras. MUAK!

miércoles, 16 de diciembre de 2009

porqué no me cae la navidad.

Como ya te dije, en mi casa no hay ni medio angelito con escarcha. Nada de lucecitas de colores que luego se te quema un foquito y se ve feísimo porque le quita la sincronía al prende-y-apaga, ni nada de papá noeles tocando la trompeta o el violín.
Pero antes cómo había! Para empezar que armar el arbolito era todo un acontecimiento. Era chiquitito, de plástico y había que armarlo hojita por hojita y nunca encontrábamos la base en buen estado y siempre terminaba chueco. Mi mamá se la pasaba comprando adornitos de esos que te venden en el semáforo todos los niñitos explotados del Perú, así que entre las bolas rojas que yo rompía a diario y los papá noeles tejidos o las frutitas forradas de gamuza que mi madre recolectaba por la calle, mi árbol se convertía en todo un fashion emergency que empeoraba con los años.
Ya para "el nacimiento" me sentaban a un lado con un libro para colorear o un peluche o cualquier cosa con tal que no me acerque ni toque los muñequitos de cerámica porque el niño Jesús había perdido ya dos dedos de una mano, a San José le habían brotado parches blancos en la túnica y a la virgen María alguien le había volado la nariz. La verdad es que yo ni me resentía ni nada, miraba no más como se completaba el establo con la vaquita y el burrito que este año perderá probablemente la oreja, total, no brillaban ni tenían colores divertidos.
Los 24 en la tarde, cerca de las 5 era la hora más emocionante. Subía corriendo las escaleras y luego le hablaba al vacío (a.k.a al primo mayor que estaba en la sala haciéndose el desentendido o a Woods, quien recibía indicaciones para dejar regalos en tal o cual casa a última hora): y ahora a bañarme, a dormir y a la casa de la abuela! y corría escaleras arriba haciéndome la interesante y es que con un plan tan perfecto, no tenía pierde.
Me bañaban siempre los 24 de Diciembre... jajajaja; esque me tenían que bañar temprano en la tarde para que luego pueda ir a dormir la siesta, porque había que pasar la nochebuena en casa de la abuela y a los 4 años te vence el sueño antes de las 10. Luego salíamos disparados porque se nos hacía tarde (siempre se nos hacía tarde) a la casa de Anita, la hermana de mamá E que nos esperaba con un árbol inmeeeenso con algodón para que parezca nieve, con regalos para todos ahí debajo que nunca me dejaban abrirlos hasta el 25 en la mañana.
Llegábamos a la casa de la abuela a eso de las 9, huevis ya estaba ahí, vestida a su gusto, no como yo que para cada navidad me hacían estrenar vestido de bobos o sastrecito rosado con falda plizada y blusa, con los zapatitos de charol de rigor. Entrábamos con una canastota llena de regalos que depositábamos debajo del arbolito que era bien ito (pequeñísimo) a diferencia del nacimiento que ocupaba la mitad de la sala y consistía en un niño Jesús sentado en una silla sacándose una espina de la planta del pie, el niño Jesús del nacimiento que nos regalaron en Cuzco, el niño Jesús del nacimiento común y corriente que tiene todo el mundo, el niño Jesús del nacimiento minúsculo que nos regalaron la navidad pasada, etc; y por supuesto el niño Jesús que lo bendijo no se qué arzobispo y que era de porcelana con la ropita tejida a mano y que excedía de manera considerable a las figuras de su papá josé y su mamita maría y a ESE había que besarle la manito todas las navidades a las 12 en punto.
Y para las 12 en punto las 2 primas agotadísimas de tanto jugar no queríamos otra cosa que ir a la cama y empezábamos a reventarle la paciencia a todo el mundo. Ahí era cuando todo el mundo gritaba: a repartir los regalos! e ipso-facto abríamos grandasos los ojos y nos colocábamos en fila india de a dos para que el tío-broder lea la etiquetita a ver este para la tía T y al que le tocaba en la fila le llevaba el regalito a la tía T y este para la tía V y el siguiente en la fila le llevaba el regalito a la tía V y así, leyendo los de-para hasta que se acababan los regalos. En-tre-te-ni-dí-si-mo...

Algo que nunca entendí era porqué no había regalos de Papá Noel para todo el mundo y sin embargo había una barbaridad de regalos del niño jesús para todo el mundo.
De pronto me despertaba en mi casa con mamá E al lado sosteniendo un regalaso para la S (o sea yo) y ya era hora de empezar el 25 de Diciembre que es toooooda otra historia.
En conclusión, navidad eran los dos días más emocionantes del año, miles de regalos para la S, mucha diversión para la S, mucha Coca Cola para la S... un día la S tuvo que celebrar navidad sin su mamá y ya no le gustó nada. Además cada año eran menos regalos, menos emoción porque cada día quiero cosas más caras que nadie me va a regalar, además la familia fue disminuyendo también, por donde una lo viera, además LM ya no estaba afuera para jugar con las bicicletas nuevas o los patines nuevos o las Barbies nuevas, además los 24 de Diciembre la gente empezaba a renegar más porque se estresaba un montón por el tema de los regalos, además que Papá Noel no existe y el "niño jesús" cada año te da peores regalos, además que la Coca Cola ya no te hace efecto y a las 11 y media de la noche te estas muriendo de sueño y solo quieres estar en tu cama durmiendo.
Y esque no hay nada peor que celebrar navidad por obligación social. Sobre todo para alguien que no cree ni en lo que come.

viernes, 11 de diciembre de 2009

los regalos, hija, los regalos.


Aj, ni bien el calendario da Diciembre yo empiezo a acogotarme sola por todo el estrés y el asunto de los regalos.
Como yo soy una agnóstica antisocial que detesta todo lo tradicional y estúpido, en mi casa no encuentras un solo adorno navideño desde que se murió mi mamá, hace como 12 años. Esque primero que nada hay que ser consecuentes con el pensamiento pues, no voy a pasarme la vida rajándote de la iglesia católica y otras sectas de peor estirpe para que llegada la navidad sea puro arbolito y nieves en la casa.
Mira, para empezar, Papá Noel no se va a dar la vuelta al mundo en menos de 6 horas vestido de esquimal porque una vez en Iquitos, con toda la ropa que lleva encima por lo del Polo Norte, se va a morir de calor el pobre, además con todo lo que suda no llegaría gordo a las casas de los niñitos del Africa, a donde parece que nunca va dicho sea de paso, pobres niñitos.
Segundo que en Lima no ves pinos así no más, sobre todo en verano, porque además de un sol sofocante y asqueroso, la ciudad se cubre de verde porque con este clima de locura, de sol y lluvia, te juro que crecen desde cactus hasta plantitas de cannabis, te lo juro.
Y explícame por favor que chiiiiiiiiiiiiiiicha haces tomando chocolate caliente la noche de navidad??? El año pasado por lo menos hacía un calor de la patada, había que andar en sandalias por la casa, calata si es posible, y te tomas encima de eso un chocolate caliente en lugar de una riquísima Coca Cola helada rebosante de hielos? No pues, esto ya es el colmo!
Además no falta el alienadaso que le mete su algodón al arbolito de navidad de plástico para que parezca nieve, aquí mismito, donde no ha nevado desde que fuimos pangea.
Entonces, tanta socarronería con la que tengo que lidiar y me vienen con el asunto de los regalos. Te digo, papá es un sabio, un trome, un excelentísimo... en lo que a medicina se refiere, pero de ahí a administrar la plata.... pfffff, mejor ni te cuento.
La cosa es que hay que mantenerse siempre a la altura de las situaciones. En años anteriores, lo dejaba al pobre estresarse solito con el asunto de los regalos, dar regalos en navidad es absurdo, dar regalos en fechas especiales es una estrategia de mercadeo y nada más que eso, la verdad.
A mi no me gusta que me exploten, que me tienten y me seduzcan con ideas de regalos "baratos" en Saga, paquetes navideños de Yambal o promociones de San Valentín en Rosatel, a mi me gusta mantener la dignidad. Peeeeeero ve a decirle tu a un viejo de como 70 años que fue criado a punta de constumbres que así no son las cosas y que cada uno baila con su propio pañuelo por favor. Para Papá Noeles ya tuvo mi infancia; pero si no puedes con ellos... pucha úneteles pues, así que este año decidí bajar la guardia y ser una más de la lista de hipócritas que jamás va a la iglesia ni cree en el niñito-dios, pero que en navidad regala por cumplir y bien que espera su bicicleta debajo del arbolito a las 9 a.m. en punto del 25 de Diciembre.
Oye y esa gente de los seguros de salud privados son unos recontra-conchudos, no sabes, nos llaman a todas horas a la clínica a decir cosas como mira todos los pacientitos que te estoy mandando ah? y tienes que mandarle mínimo su panetón en caja de D'Onofrio porque sino se te resienten y el próximo año no te mandan ni media conjuntivitis viral.
Con todo esto he tenido que lidiar en la semana, ni bien el calendario dio Diciembre, no te parece fatal? Pucha nada pues, ya te cuento mis aventuras de la semana en el próximo capítulo de: cómo comprar regalitos de navidad que no quieres comprar por nada de este mundo porque son tradición y son para celebrar el nacimiento de un X que te importa tres rábanos y con presupuesto ajustado encima de todo.

martes, 1 de diciembre de 2009

caprichosito el clima.


Hijo, el clima! Pero que es esto!!! Encima que hoy me he venido con mi polo strapless para estrenar mi tatuaje nuevo de la espalda que para todo esto mi papá casi me cuelga de la teta cuando lo vio, te lo juro; o sea calata he venido y con sandalias para colmo, total, apenas abrí la ventana cuando me desperté había como resolana y yo dije aquí de hecho hay solcito (guaj) o bochorno a lo menos, y mira tu... son las 4 de la tarde y de pronto es invierno en Puno, qué espanto.
Según yo, se está acabando el mundo, un poco más y ya empiezan las lluvias torrenciales en Lima, imagínate la catástrofe que sería, pruuuuuuuuuuum shhhhhhhhhhhhhhhh pruuuuuuummmmmm así con rayos y truenos y lluvia como ducha, y con lo poco preparada que está la ciudad para estos asuntos.
Bueno, la verdad es que Lima no está preparada ni para lluvias, ni para cataclismos, ni para la invasión chilena, ni para nada. Lo cual me recuerda... el otro día viene mi mejor amiga del cole a recogerme para tomar té, nos jaló su mamá que es chilena de nacimiento, espíritu, acento y todo y de pronto juazzzz me pone el himno nacional peruanísimo en la radio de la camioneta y P le dice:
- mamá, me puedes explicar qué haces escuchando el himno nacional???
- ay, hija, pero hi yo hoy peruaníiiihsima, y no hoy ninguna ehpía, po.
Ay, la tía, pero en fin, así no nos invada Chile, como están las cosas, ahoritita nos cae un diluvio para el que definitivamente no estamos preparados y la canción. Pobres casas de barro del centro de Lima! Pobres iglesias de adobe! Pobre Perú!!!
Y ya ni que decir de mi casa que en cualquier momento se la lleva un tsunami, pero esque también pues, a quién se le ocurre construir casitas al borde del precipicio de Barranco en una ciudad tan llena de temblores!
Si el día del terremoto del 2007, que fue en Ica pero se sintió bien clarito en Lima, yo levantaba pesas feliz en el gimnasio y dije ave maría purísima!!! que nos traga el mar!!! porque de la ventana del gimnasio veías como el mar retrocedía, tipo en Deep Impact cuando cae el meteoro ese y se lleva de encuentro a medio Estados Unidos, porque parece que es ahí donde siempre ocurren los cataclismos mundiales, o por lo menos, donde importan.
Bueno, lo que es yo, ahorita se me congelan los pies por haber venido en sandalias y se me cae un dedo por la necrosis. Pero esque si venía en botas después se nos caía encima un pedacito de sol y yo me moríiiia del calor y eso si que no, prefiero mis dedos de los pies azules. No entiendo nada a la gente que sonríe porque el sol salió. Malo sol, malo!
Te pasas el día en un sauna comunal que es la ciudad, te deshidratas, te pegosteas con tu propio sudor y en casos como el mio, se te dilata hasta el último vaso sanguíneo de la cabeza y te arranca un dolor de cabeza de padre y señor mio. Pero seguramente tu feliz, tirada como monigote en la playa con tu cuerpo escultural, malignizando todas las células de la epidermis para que un buen cáncer de piel te lleve a la tumba antes del 2012, pero hija, el sol hace daño!!! Si lo sabré yo, que cuando podía ir a la playa sin hundirme en la arena por el exceso de peso, regresaba luego a mi casa hecha un rocoto, con pepas y todo porque quemaba.... no sabes.
Bueno, ya lo sabes, hay que desconfiar del clima loco, hay que cuidarse del sol que es un malo y hay que tener siempre una mantita o algo para cubrirse porque ahora que han prendido el aire acondicionado en la clínica porque una de las chicas está con bochornos por esto de la menopausia, se me está necrosando hasta el pelo.