lunes, 25 de enero de 2010

prefiero el invierno, alucina.


Aj, estúpido verano. O sea una que se levanta tranquila para vivir a day in the life, y te salen con que salió el sol y estamos a mil grados antes de las 9 de la mañana.
Como si no fuera suficiente que tengo que ir a trabajar todos los putos días a las 8 de la mañana y lo detesto, para que encima me salga el sol y brille!
Oh, las migrañas.... oh, el sudor... estúpido estúpido sol. Ni una pizca de consideración por el mundo que se caga de calor!!!
Encima que estoy casi obesa, tengo que ponerme el mínimo de ropa posible para no empaparme luego en sudor y aún así, me paso el día pegándome a todo lo que toco... la silla de cuero, el vidrio de la clínica donde ocasionalmente me apoyo para conversar con alguien, la tapa del guater, en fin, un largo etcétera de cosas que no puedo tocar porque después me adhiero y es una sensación muy poco agradable y decorosa.
Pucha, y lo peor es cómo desespera que estés en medio de la calle y el sol esté ahí, grandaso, orgulloso el muy hijo de puta, y tu no tienes a donde huir!!! Y todo lo que quieres hacer es llegar a tu jato corriendo para bañarte en cubos de hielo y quedarte bien quietecito porque al menor movimiento, saaaaaaaaaz, tus glándulas sudoríparas, pero qué es esto!
Y al final desespera pues. Te quedas en la situación de no le aguanto pulgas a nadie, reniegas, miras feo, tus dientes chirrian y odias hasta que te llamen por teléfono para saludar y ver cómo andas... ya te imaginarás mis respuestas...
Si eres como yo, odias la playa en verano. Odias más que nada el verano. Odias que te mueras de calor todo el día y no te puedas estar calateando por ahí porque corres el riesgo de despanzurrarte toda por la avenida. Eso pasa cuando eres gorda. O gordo.
Peor cuando quieres fumar y no puedes porque hace demasiado calor y un cigarro es pura brasa, te duele fumar y te jodiste porque estás tan estresado por el calor que todo lo que quieres es un cigarro para calmar los nervios.
Igual que el whisky, si te mueres por un whisky la canción, vino, peor, felizmente no tomo vino porque me da dolor de cabeza. Todos los tragos del mundo dilatan vasos, por eso después de una buena juerga terminas chaposaaaaso. Eso de que las chelitas en el verano con el solcito es un cuento para niños grandes, para gente cojuda que no se pasa un verano sin tomar una chelita... porque es heladiiiita peeeeee, aj, chusco, ubícate. Tienes sed? Toma agua!
Ya bueno. Hoy odio todo y a todos. No he dejado de pegostearme a toda clase de superficies, se me ha dilatado hasta el último vaso cerebral y en unos 2 minutos más o menos viene a acompañarme la riquísima migraña generada y potenciada por ese sol tan veraniego que a todo el mundo le encanta. Freaks.

4 comentarios:

Jose Luis dijo...

booooooring

Damian dijo...

mil veces el invierno te abrigas bien y ni lo sientes, en verano por mas q salgas calato(a) igual te moriras de calor.
lo unico bueno es q se ve gente bonita con poca ropita :P

Jota Erre dijo...

Tampoco me gusta el verano.
Es un martirio usar camisas para ir a trabajar.

El Chico Nube dijo...

Jajaja, qué divertido.

Y sí: abajo el verano! (sobre todo ahora que se terminaron mis vacaciones).

Beso,