viernes, 23 de abril de 2010

mis mamis.

Hoy no me voy a quejar. Seguro dirás guaaaaaaaaaaaaat???? pero no pues, aunque tengo quejas, miles, pero hoy te voy a contar una historia. Mi historia.
No tengo mamá, pero tuve dos. Dos angelitos. La primera fue la esposa de daddy, la que me acogió en el útero 9 meses, 6 de los cuales estuvo en cama para que no me fuera a salir antes de tiempo. Se llamaba Fiorella, nació en Nápoles y vino al Perú con toda la familia cuando tenía 6 años según me cuentan, de repente más, no se, fue muy breve el tiempo que estuve con ella y me apena decir que no la recuerdo. Vinieron todos a la altura de la segunda guerra mundial, donde el nono Rafaello mechaba, pero ese es otro cuento. Todo lo que tengo son fotos, recuerdos de su familia, historias que me cuentan a veces, me encanta que me cuenten historias de ella, al parecer fue un ángel en la Tierra porque absolutamente todas las personas que la conocieron lloraron su muerte y maldijeron a dios por habérsela llevado. Mi madre era una mujer hermosa, una santa, con un carisma que enamoraba a todos, simple, amable, risueña, un cueraso la verdad, mira...

Yo salí de ahí. Mamá me tuvo cuando ya tenía cáncer. Un melanoma maligno, malignísimo en realidad que hizo metástasis cuando nadie se lo esperaba, cuando los médicos habían dicho que lo habían removido por completo, cuando un día convulsionó y le encontraron 3 tumores en el cerebro sin nada que se pudiera hacer. Así igual me quiso, me abrazó, apapachó, pálida y todo, con dolores de cabeza y todo, me recibía en su cama cuando al año de edad me trepaba para apachurrarla, más bien ella me apachurraba a mi, al parecer fui muy feliz, me enamoró a mi también, como solo ella sabía hacerlo. Murió el 1 de Junio de 1984, 1 año y 3 meses de haber nacido yo. Daddy lloró una eternidad, se le fue su alma gemela, su bloomig flower, su compañera de vida. Poor daddy, quedó devastado.
Peeeeeero, existía otra personita. Mi ángel, la mujer con la crecí y a la que llamé mamá. La que cuando murió me devastó a mi como nunca pensé, esa que cuando se murió se llevó un pedacito de mi. Elva. Elva vivía en Estados Unidos pero era más peruana que la papa, había pasado 22 años allá, había tenido un esposo y un hijo (que tuvo con las justas porque era diabética y cardiópata y por alguna razón tuvo miles de pérdidas antes de que naciera el pequeño Jimmy), los tuvo porque los dos murieron en un accidente de tránsito, se los arrancaron, qué mala la vida no?
Allá vivía, con planes de casarse de nuevo, un tal Bob me contaba, había venido sola, a ver a su familia, conocía a la mamá Fiorella por una convensión a la que fueron las dos y me conocía a mi porque se hicieron muy amigas y fue a la casa a ver al retoño de esa mujer tan linda y tan carismática que estaba a punto de morirse y nadie sabía. Cuando mamá Fiorella supo que moriría, le dijo a mamá Elva que el tiempo que estuviera en el Perú me visitara, me echara un ojo, pobre la Sathya, se queda solita, y la mamá Elva hizo eso exactamente, todo el tiempo que se quedó en el Perú... 14 años.
Al comienzo me veía solo un par de veces por semana, pero parece que yo era una niñita carismática aswell, lo habría heredado de la mamá Fiorella seguramente, quién sabe, pero de pronto venía todos los días. De pronto se le armó un cuarto con cama y todo porque la Sathya lloraba cuando ella se tenía que ir. Así pasaron los años y la Sathya creció diciéndole mamá a la mamá Elva que se quedó finalmente a vivir en la casa, a cuidar a Sathyasina, a jugar con ella, conversar con ella, cantarle canciones antes de dormir porque le daba miedo la oscuridad... i am a child of god... and heeee has sent me here... cantábamos las dos antes de dormir.
Para la mamá Elva necesito 40 posts diferentes, porque fue otro ángel, uno que eligió una vida nueva en este país de mierda por culpa de una chamaca sin mamá. Fue hippie en EEUU y me contaba de las fiestas con brownies "especiales" que ella no comía por lo de la diabetes y el corazón, me contó de las manifestaciones con carteles y flores en la calle, de cuando tuvo un infarto a los 22 años y vio un túnel de colores con una luz al fnodo, de cuando casi se mata a los 4 meses cuando se cayó de un 3er piso y se destrozó la cara. Me contó historias increíbles, se escabullía en mi cuarto a las 2 de la mañana cuando yo no dormía si no veía tele, para bajar a la cocina a tomar una Inca Kolita, a conversar, a enseñarme cosas de la vida que sin ella no habría conocido jamás.
Entraba al condominio donde yo jugaba con Lorena y otros niños en las vacaciones y gritaba helado para todos!!! y el heladero de D'Onofrio entraba también y mamá compraba helados para todos los niños. Nos llevaba a patinar al freeway sintiéndose pésimo, por lo de la presión alta y la diabetes, la cardiopatía también, igual me daba el gusto, a mi y a mis amigas, Lorena sobre todo que lloró casi como yo el día que murió porque fue su segunda madre.
Morí un poco el día que murió. Un cáncer que empezó como un tumor en el abdomen, uno que se fue con la quimio, que cuando me dijo ya no tengo tumor!!! nos fuimos a tomar helados y luego le puse su insulina por lo de la diabetes que ya te conté. Un tumor cojudísimo que no había desaparecido si no se había escondido y un año después la devoró por dentro y me la quitó.
El 11 de Noviembre de 1997, a mis 14 años mi mamá se murió. Lloré hasta hoy porque la extraño, le escribí mil cartas y nunca me respondió porque ya no estaba aquí. Pero bien sabida ella, me había dejado un pedazo de diario, un par de cartas que leí con los ojos rojos y con visión borrosa por las lágrimas, donde me dejaba sus "enseñanzas" como ella les llamaba. Mi mami, ella fue mi verdadera mamá porque no recuerdo nada antes de que ella llegara a mi vida... mírala, no era hermosa como la mamá Fiorella, era hermosa como solo ella sabía serlo cuando te hablaba y te enamoraba también...

Amo a las dos. A Fiorella por quererme tanto desde que fui un frijol en su vientre, por darme vida, por ser como me dicen que era... y a Elva por haber renunciado a la vida hecha que ya tenía en un país que hasta ese momento era puro progreso, solo por mi, para quedarse conmigo y quererme como nadie en el mundo. Creo que el día que mamá Elva murió fue el día que dejé de creer en dios, solo que me di cuenta unos años después, cuando la extrañaba a morir y ella seguía muerta.

4 comentarios:

Enamorana dijo...

igual debes estar feliz de haber encontrado tanto amor, aunque fuera por tan poco tiempo

besos preciosa!

adriana isabella dijo...

has hecho que se derramen mis lagrimas!..
no tengo nada mas que decir

maga dijo...

OMG, recién leo este post porque soy una ingrata de mal y me ha dado la pena del mundo... pero a la vez me encanta lo orgullosa que estás de haber tenido 2 mamás. Y encima 2 mamás GENIALES!! Dios, hay algunos que no tienen ni una y tú tuviste 2.
Beso

kalia dijo...

Sathya cuanto lo siento. Yo perdí a mi mamá hace unos meses y me pasa igual que a ti. Ya no creo. Que triste. Que injusto todo. Gracias por tus escritos.