martes, 15 de junio de 2010

día más o menos familiar.

Aj, he comido como para ayunar una cuaresma. Por supuesto que no lo haré jamás, ni por la cuaresma religiosa ni por ninguna, pero pucha, me he atragantado de tallarín TaiPa y de arroz chaufa de langostinos al punto de no querer volver a ver langostinos nunca más en mi vida.
Eso que comes y ya quieres dejar de comer y dices pucha, pero me costó caro el asunto y como lo pediste por delivery no sabías que venía tanto ni que iba a costar tan caro pero como ya habías hecho el pedido ni modo pues, además no sabías que venían tantas cosas que no querías comer en eso del TaiPa del tallarín ni que te llenarías tan rápido. Sabes además que no puedes más con la comida, porque te pusiste la pijama y la parte de arriba te queda apretada, como polito para salir a Gotica digamos.
Ahora estoy con una panza de eeeeeeeeeeeeeeeste tamaño, no puedo ni levantar medio cuerpo para hacer abdominales de emergencia, si quiera para el efecto placebo y no sentirme tan mal a la hora de dormir que no voy a quemar ni una sola caloría, luego de tanta dieta y tanta vaina, no sabes cómo estoy con la culpa, ay no!
Menos mal he estado caminando toda la tarde por medio Miraflores acompañando al novio a comprarle regalo al papá. Yo por mi lado entré a una tienda, decidí que me daba muchísima flojera calcularle tallas a papá que anda también con demasiado TaiPa en la dieta y está un poco más esférico que el año pasado, fui a la zona de perfumería, olí algo que me gustó y eso le compré con todo el amor del mundo. Novio es un poco más complicado. Y felizmente, porque si no quemaba mis 150 calorías mínimo antes de empujarme las 600 que me acabo de prácticamente inyectar directo a la vena, no se cómo hacía después... te imaginas?
Por otro lado hoy llevé a la abuela a la clínica. Nada terrible solo que la pobre detesta que la estén moviendo de su cama y tan temprano en la mañana y tantos días seguidos que es lo que se necesita para hacerle tantísimos exámenes para tantísimos achaques que tiene la pobre, también qué quieres, que con sus 97 años te baile marinera con el caballo de paso, no te pases pues.
La cosa es que la llevamos a la Ricardo Palma y la internamos para que se le haga todo lo que se le tiene que hacer en tiempo record y sin tener que andar haciéndola cruzar la ciudad a diario que tanto le cansa, total cada cuarto en esa clínica es una suite de hotel 5 estrellas con diván para la visita que se queda a dormir y toda la cosa.
Oooooobviamente hizo pataleta y que no me quiero quedar a dormir, entonces te llevamos todos los días pues abuela y no quiero que me lleven todos los días entonces un par de diítas no más pues abuela, pero yo no quiero quedarme!, entonces cómo hacemos, ah ya ese es problema de ustedes, frunciendo el ceño todavía la ofendidísima. Al final igualito la llevamos, la bajamos del carro y la subimos a su cuarto en silla de ruedas para que no se nos vaya a desfallecer en el camino que justamente su problema son las bajas súbitas de presión arterial.
Ya en su cuarto la metieron bien arropadísima en su cama temporal, la cual encontró muy cómoda porque se le levanta la cabecera con un control remoto y todo, pero le preocupaba tremendamente el: de quién será esta su cama, di niña? Después llegó un neurocirujano que la evaluó veloz y que cuando le preguntó cuántos nietos tenía, la pobre se quedó en el aire, diciendo uuu cuántos tendré... teniendo solo 2 desde que nació la última hace 28 años (o sea yo). Ahí si que me entró el escalofrío, la abuela anda con déficit cognitivo, la cagada! Ni bien se fue el doctor ese, me acerqué a preguntarle cuántos nietos tiene usted señora Cheli, que no sabe dice la Cheli. Cómo se llama esta persona que está aquí?, ella es mi Ciri (que si era, menos mal), y ella? a ver a esa señorita que se voltee para reconocerla, el colmo que no reconozca ni a su hija, te imaginas??? Yo al borde de un infarto cerebral le pregunto quién soy y me dice que soy una doctora, le pregunto mi nombre y me dice que la doctora.... cómo era? Yo ahora al borde de la cama que de milagro no me caigo de poto al suelo cuando de pronto me suelta la muy bandida esque ya estoy vieja pues, me tienen que subir en silla de ruedas, por eso me olvido de los nombres y se caga de risa en mi cara pelada.
Guaaaaaaj, salí estresadísima ya ni me acuerdo si asada o enternecida. Volví para el partido Brasil - Corea del Norte donde al primer gol la abuela voltea y me grita: mira niña gol!!! del caca ese no? Jaaaaaaaaaaaaa...



2 comentarios:

Autumn Shade dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
DjK2h dijo...

Es la historia mas jocosa que he leido en mucho, es bueno saber, que amas a tu abu, yo no la tengo cerca... pero, muy a pesar de todo tu abuelita mantiene la chispa, eso es Genial. cdt.