viernes, 9 de julio de 2010

riiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiing.


Hooooooooooooooooooorrible cuando estás tranquila de la vida estudiando en tu casa, recoooontra abrigada porque hace un frío de los mil demonios (qué rico, no?) y...
RIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIING... RIIIIIIIIIIIIIIIIIIIING...
Hija, es el teléfono de la casa que suena de aquí a China te lo juro, no entiendo porqué es taaaan escandaloso si mi casa ni si quiera es taaaaan grande. Y desde ya te digo que jamás me levanto a contestar el teléfono; ni creeeeas por favor que es por que ay fooooo para eso está la muchacha, naaaaada que ver, pero lo que si te digo es que para eso está mi celular, que para eso me llamas ahí, para eso no es ni escandaloso, ni está lejos, ni me interrumpe tan feo cuando estoy concentrada estudiando.
Ni que costara tanta plata, pura oferta es ahora todo, con toda la competencia que hay. Y tampoco me vayas a decir que la empleada también tiene derecho de que la llamen, porque ella también tiene su celular y ahí la llaman siempre; generalmente llaman a mi casa a joder o a buscar a papá que jamás está y siempre que si está después reniega porque quién miércoles le dio a este paciente el número de teléfono de mi casa!!!
En fin. Apenas me mude eso si, ceeeeeero teléfono fijo que chille como este, para qué pagar fijo y celular si basta con uno que te puedes llevar a la calle, si o no?
Aj es que el ruidito que hacen los teléfonos cómo me irrita... y mira 5 minutos menos estudiando para contarte en detalle cómo suena mi teléfono. Ay pero al próximo que llame a mi casa ya va a ver no más, le voy a soplar una vuvuzela en la oreja para ver si le gusta ser interrumpido de esa forma.

2 comentarios:

maga dijo...

Pobre, que stress! En mi casa hay 2 teléfonos, el de la cocina y el inalambrico y los 2 suenan horrible y encima por alguna razón no suenan a la misma vez, osea que tengo que escuchar más bullaaaa... aj!

Autumn Shade dijo...

Menos mal en mi casa ya no hay de esos telefonos, hace unos años estaba viendo El aro y el maldito telefono sono, casi me da un infarto.