domingo, 22 de agosto de 2010

luchito.




Si pues, tengo una familia bizarra. Familia de pueblo donde en el pueblo fueron gran cosa pero entre 8 millones de peruanos, en una ciudad donde la plata hace y deshace, donde a nadie le importa ninguna persona que no sea uno... digamos que sería algo así como buscarle importancia a nuestro planeta dentro de la via láctea. O sea, existimos, no? pero a quién chucha le importa. 
Hoy es santo del tío Lucho... y ese si que nos importa a todos. El sabe que no es gran cosa entre tanto ser humano hacinado en este pueblo-ciudad-capital, y lo más lindo de todo: le llega al huevo. 
El vive feliz e importante entre quienes lo queremos a morir... como yo por ejemplo. Para mi es importantísimo este pata. Polo opuesto a mi padre en todo el mejor sentido que se pueda, el tío Lucho no es solo familia y por eso hay que quererlo. A el se le quiere porque simplemente es DE PUTA MADRE. 
Cuando éramos chicos, el tío Lucho nos trepaba todos los domingos a su pick-up destartalada y roja y nos paseaba alrededor del parque mientras los 3 monos nos colgábamos de la baranda de la camioneta y sentíamos que volábamos más rápido tío más rápidoooo!!! y el tío Lucho iba más rápido aún pero calculando al milímetro cada situación potencialmente peligrosa que pudiese herir a esos tres monos mocosos. 
Nunca se casó el tío Lucho, quiso a muchas mujeres si, pero amaba por encima de todas las cosas su libertad. Eso no lo pierde por nada ni por nadie. Un día que llegaba contento a la casa de la abuela nos juntó a los 3 para enseñarnos una sabia lección... dios no me dio hijos... pero el diablo me mandó sobrinos jajajajajajaja TODO EL MUNDO A LA CAMIONETA!!! 
Nos llevaba a pasear a Miraflores a veces y nos invitaba nuestro "helado payaso" en Manolo's y llegando de nuevo a la casa de la abuela igualito que antes: MAS RAPIDO TIO MAS RAPIDO!!!
De grande fue todavía más interesante la relación que surgió entre nosotros. En ciertos aspectos, más conmigo, compartiendo curiosamente la misma pasión por el jazz, creamos nuestras aventuras bohemias... más de una vez me llevó a "La Noche" en Barranco para un concierto de jazz en vivo, el solito se puso sus dos jarras de chela, mínimo y nos divertimos a morir. Los que nos acompañaban no tanto... salían cansados, sobrios sobre todo, mañana hay que trabajar. El tío Lucho y yo nones, poco más y cantando EL REY a lo largo de Pedro de Osma. 
Cómo nos divertimos siempre con el tío Lucho. Está siempre dispuesto a escuchar nuestros problemas y hacerlos ver como bromas pesadas y nada más. Y más dispuesto aún está si se nos ocurre armar una chupeta por ahí... apuntadaso!!!
Hoy es su santo, pero mientras más años pasan y más pelo se le cae, más joven decide sentirse y eso es lo que lo hace tan maravilloso. No es mi tío por el hecho de que es hermano de mi papá y todo eso, es mi broder, mi yunta, mi compadre... es de esa clase de amigos que una vez que encuentras, no los sueltas por nada de este mundo. Mi tío Lucho vale miiiiiiiiiil!!!!


3 comentarios:

Mu.- dijo...

qué paja post. me encanta este tipo de posts que son por una persona que los inspira en la mejor manera posible. feliz día, Lucho. Abrazos.

maga dijo...

Como tú misma dices, esa clase de amigos es para no dejarla ir jamás... y es algo mostro que más que tu tío, sea tu broder.
Saludos!

Mr. D dijo...

"Encuentros cercanos",muy sugerente esa frase!
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