lunes, 12 de agosto de 2013

"diversión" en las calles.

La noticia del día:


y para varias todos los medios le han dado la mayor importancia a una pobre mujer incapaz de chupar con mesura. 
Mejor yo te cuento otra historia. No tengo fotos eso si, pero usa tu imaginación pues hijo, ni que fuera paparazzi farandulero (sobran). 
Hace unos días tuve clase en Miraflores, pero llegué asadaaaaasa porque me tocó un taxista de lo más imbécil, que fue por donde le dio la gana, me hizo perder 20 preciosos minutos de mi vida y encima tiró un par de bolsas cochinas de chups a la calle con el carro en movimiento. No una, dos. Ajjjjjj. 
Así que llegué y me senté afuera del edificio para calmarme un ratito y no entrar a matar a medio mundo. Había dos mujeres... no chicas, mujeres, las dos pelopintado, las dos con voz de haber fumado toda una vida, las dos vestidas casi de mocosas, las dos hablando a gritos, las dos en inglés (que aunque masticado, bastante comprensible) y un patita, que supongo que era el que no entendía español. Era un hombrecito gordinflón, poca cosa, poca pinta de gringo también calculé que europeo pero de otro idioma distinto al español. 
Al rato sale otro, uno alto ahora, con pinta de hobo, barbón, mayor también, con sus canas y todo, hablando inglés, este si hablando bien. 
Las mujeres subieron el volumen de la voz y parecía que the party was on! ahí no más, en plena vereda al lado de mi edificio. Parece que habían estado esperando al más alto porque apenas salió se levantaron y pasaron frente a mi. Ahí fue que los vi a todos y les asigné las voces, ahí también me di cuenta de la bombasa de las dos... señoras y de su edad. Caminaban con sus latas de chela a las 4 de la tarde, falsas en todo sentido y queriendo encadenar su juventud a la ropa que tenían puesta. Disgusting
Igual yo no juzgo, parecía que la estaban pasando bien que al final es lo que importa no? Así se les saliera medio ass por encima del pantalón. 
Eeeeen fin. Ya los cuatro se estaban yendo, a carcajadas siempre, cuando una de las mujeres, la más alta, la que más gritaba y que además tenía la lata de chela en la mano empezó a acercarse al alto mientras caminaba. Empezó a acercarle la cara, lo agarró del cuello, la cara cada vez más cerca y así caminando le dio un beso. 
Yo dije ah ya, estaban, ok, pero noooooo. La más enana gritó que no, que algo de su hermano y que había vivido con el. El pata se alejó al toque y sonrió con cara de wevón y con los dientes amarillísimos. El hombrecito gordinflón se llevó al más grande a un lado y le empezó a hablar, la atrevida se sentó en el muro como si nada hubiese pasado y siguió chupando su chela. 
Después de un rataso, donde la más alta siguió hablando a gritos y en voz de haber fumado toda una vida, se fueron los 4, ya sin acercamientos ni chapes. 
Curiosa la historia no? Estos también armaron un escándalo etílico en la calle, uno entretenido, claro, feliz además, pero me parece más interesante que la muchacha esta que te apuesto que un par de semanas más y aparece en "El valor de la verdad". 


Bye bye!