miércoles, 18 de febrero de 2015

inconscientes.

Mi casa colinda con una casa de retiro de los curas de no se dónde. La entrada a esa casa está a la vuelta de la manzana, o sea, tengo que salir de mi casa y caminar media cuadra segura y media cuadra insegura por la avenida para llegar al timbre. Mi ventana da justo al tremendo jardín que se manejan los condenados que no se de dónde sacan tanta plata a ver dime tú. 
Todos los años, estos señores hacen un simposio, congreso, curso de capacitación, ve tú a saber, pero congrega a cristianos y/o católicos de todas las regiones del Perú y dialogan acerca de temas importantes en las comunidades más abandonadas del país. Buena onda. 
Todos los años también, que el toldo es armado justito pegado a la pared de mi casa y justito debajo de mi ventana, el primer viernes en la noche, luego de hablar a gritos y cagarse de risa todo el día, se hacinan varios a pegar cartelitos y decorar la escena a eso de las 2 de la mañana, conversando como quien pasea en el Puente de los Suspiros en San Valentín, o sea hablando bien fuerte para que se escuche por encima del murmullo de toda la gente. Ahora con la tecnología, no falta el que pone su playlist de "huaynos candentes" y levanta aun más la voz al hablar. 2 de la mañana pues! Pasó este viernes y yo bien educada y bien frustrada también, abrí mi persiana y les dije, con voz enérgica pero no gritando: "disculpen, creen que puedan bajar un poco la voz? son las 2 de la mañana. gracias". Yo se que es viernes, pero a mi qué chucha que sea viernes si chambeo todos los días y justo el viernes por fin puedo descansar. Se quedaron mudos, nadie dijo "disculpe", nadie dijo "ya". Mudos. Reanudaron a los 10 minutos. Esperé 10 más y más enérgica, pero aún sin gritar, abrí la persiana y dije: "ya en serio, pueden bajar la voz?". Nadie se calló, todos siguieron en las mismas. 
Ah no, me paré, me cambié, caminé mi media cuadra segura, me lancé a la avenida insegura a las 2 de la mañana y llegué al timbre y lo toqué como descosida, apuntando a la vez el número de la jato que era lo que me interesaba porque cómo llamo a Serenazgo si no se la dirección de dónde tienen que ir para callar a los escandalosos. Voz enérgica nuevamente, no gritos (porque qué ordinaria), pero si le dejé bien clara la orden al patín que me contestó la puerta desde el intercomunicador (porque estos jamás te dan la cara) que más les vale que se callen todos ipso facto. Dicho esto y apuntado el número regresé a mi casa y me eché a dormir. Las voces cedieron. Por supuesto que me levantaron al día siguiente a eso de las 7:20 de la mañana (en sábado pues!) pero ya qué hacemos. Comenzaron a meter su bulla infernal de comunidad cristiana (o católica, no se) hacia las 9 de la mañana, que ya, normal, yo puse música y me olvidé de su existencia. 
Sábado llegué a mi casa tipo a las 2 de la mañana esperando encontrar un escándalo padre al lado pero nada, grillos y olas de mar no más, me eché a dormir y al día siguiente ningún ruido me despertó. Dije: "ha terminado".
Little did i know que este era solo el comienzo. 
Lunes 11 pm: voces en el patio. Me dije, no puede ser tan difícil, les digo que vayan a conversar un poco más allá y listo, total su jardín es grandazo y tan burros no van a ser como para no darse cuenta de lo lógico que es moverse un toque más allá y continuar con la cháchara, si o no? 20 minutos no más toleré el hecho de que alguien haya dicho "música maestro"y haya puesto haynos a las 11:20 de la noche un lunes debajo de mi ventana y que luego se haya puesto a zapatear. Menos mal era música de celular no más así que gran estruendo tampoco era, pero si harta bulla de los que bailaban y armaban su coreografía para lo que yo pensaba, sería el cierre del fin de semana siguiente. Ya no me dio para dar la vuelta a la manzana, no me dio para salir a gritar a la ventana. Me dio para llamar al 103, pedir el número de Serenazgo de Barranco por favor y llamar directamente a pedir que vayan a fusilar, perdón, a pedir que guarden silencio los inconscientes de al lado que no me dejan dormir. 
A las 11:40 pm se hizo el silencio y me quedé jato. Era lunes pues maldita sea!!! Como si el hecho de que sea lunes no fuese suficiente. 
Hoy, martes, he llegado a mi casa a las 10:40 pm luego de estar chambeando todo el día. En la puerta de mi casa escuchaba gritos y aplausos pero dije ni cagando, será una reu afuera, en la calle. Entré a mi cuarto y era más o menos como estar en la primera fila de un concierto de Corazón Serrano en su máximo apogeo. Música a todo volumen, gritos, zapateo, risas y un largo etcétera de cosas que si no me sacaron de quicio fue porque su dios es grande. Bueno, eran las 10:45 pm, tan tarde tampoco. Me he echado en mi cama con la firme determinación de darles hasta las 11:30 pm y les mando a Serenazgo, a la Policía Nacional del Perú, a la Guardia Nacional si es necesario para que carajo cierren la boca estos inconscientes. 
Quién chucha arma una juerga en un espacio abierto, rodeado de edificios y casas en día de semana!!! Los vengo maldiciendo desde el viernes y no se mueren, qué está pasando con el mundo! Digo, si ayer Serenazgo les ha tocado la puerta y les ha dicho carajo cállense, hoy meten bulla a esta hora también? Qué y mañana también? Qué esperan una denuncia? Un sicario? Una bomba? 
Y así es como estos seres hablan del amor al prójimo con micrófono y todo en sus reuniones del día. Para cerrar la noche matándome de la cólera. Traicióooooon!!!  
Aquí te dejo con una foto representativa de los últimos 4 días: 

 

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