viernes, 28 de julio de 2017

entre rejas.

Quieres visitar el malecón de Barranco y Chorrillos? Lo sentimos, está enrejado... 
Lo leí hoy en la mañana en Facebook y entré corriendo a ver. Un pincho de gente recitando: "Las calles de Lima son de todos", "Los inquilinos no quieren ensuciarse con la gente que vive afuera" y "Quiénes se creen que son" como comentarios en el artículo.
A ver, un momentito. Señores que juran que los que viven en calles enrejadas no se quieren juntar con la chusma, que se juran superiores y que quieren acaparar Lima, les cuento por qué mi calle está enrejada en Barranco.
Si bien es un distrito lleno de color y nostalgia, con árboles guardando una de sus calles principales, si bien huele al tiempo que pasó y que probablemente fue mejor, les cuento que eso pasa de Pedro de Osma para el mar. A la mitad de la cuadra de más allá Barranco se convierte en uno de los distritos más peligrosos. Calles chicas, sentidos en las pistas que cambian constantemente, basura acumulada, fumones en las esquinas, niñas de 12 años disfrazadas de prostitutas para "vivir la vida loca" un sábado a las 12 de la medianoche. Así es Barranco ahí no más, a media cuadra de las rejas, eso que sales de tu reja y estás expuesto a pirañas, a barristas, a motociclistas que están esperando ahí al lado de la caseta de Serenazgo para arrancar y arrancharte la cartera.
Cómo se todo esto? Porque cuando tengo que caminar hasta la estación del Metropolitano, a 3 cuadras de mi casa, siento que hasta el viento me acecha. Si hay un grupo de chicos chupando en la bodega de la esquina, por instinto me doy media vuelta y me regreso por donde vine. Por qué? Porque ya he visto cómo se plantan frente a una chica y le quitan todo a vista y paciencia de todo el mundo. Barranco y Chorrillos bien bonito es por el malecón, pero a ver cuando no había rejas si era bonito.
El malecón que estaba en mi calle era centro de violaciones, incluso asesinatos, según me contaban de chiquita. Sacar a pasear a tu perro sola a las 11 de la noche estaba fuera de discusión, porque te metías por el sendero del malecón y podías llegar fácilmente al fondo del abismo. Ni te cuento de lo que era "el jardín" del malecón. Plantas hasta decir basta, jamás podadas, llenas de arañas asesinas y no, con monumentos a las latas de chela que abundaban por esos lares, colillas miles tiradas a lo largo del pasto crecido, tan crecido que un poquito más allá y jurabas que habías entrado a la selva amazónica. Caca de perro y de humano por todas partes, no podías caminar sin mirar el piso. Bolsas de basura, olor a podredumbre y a decadencia. En resumen, un lugar feo y tétrico, que incluso necesitaba una nueva definición para peligroso.
Así eran los malecones en mi infancia, cuando los ciudadanos "paseaban libremente" por toda la ciudad. Por ahí también leí de lo conchudos que somos porque cerramos todo y que la Municipalidad nos mantenga... para qué hablas si no sabes, compadre. Anda habla con todos los vecinos que tienen su casita frente al mar cómo hacen su chancha para que venga el jardinero a mantener esa maravillosa vista al mar, tan limpia, con olor a pasto recién cortado casi todo el año, con su letrero de "Recoja las heces de sus mascotas", con su tachito en todas las salidas, con su banquita y sus flores bien limpiecitas. Eso lo hace la Municipalidad? Jaaaaa hazme el favor!
Entonces, ustedes personas que sólo saben criticar, si logran que los chicos de 15 años "del barrio" no se conviertan en drogadictos a tan corta edad, si les enseñan a hablar con propiedad y no con lisuras en todo momento, si les cuentan desde chiquitos que robar está mal, que estudiar está bien y que en lugar de parásitos tienen la opción también de ser personas de bien, que contribuyan al desarrollo de la ciudad y a la evolución de la especie, si todo esto les pueden meter en la cabeza a los pirañones estos que no me dejan caminar tranquila por mi casa, yo te juro que hago quitar la reja inmediatamente.

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